Y dicen que 20 años no es nada…

Esta vez quiero compartir una foto que encontré haciendo limpieza en mi casa y la historia que hay detrás.

Veinte años atrás, por mayo o junio de 1996, yo terminaba de jugar mi primera temporada en la Liga Nacional con Andino de La Rioja y recibo el llamado de la CABB informándome que había sido seleccionado por Rubén Magnano para estar en la preselección argentina Sub21 (no se usaba la U antes del número en esa época).

Estaba feliz. ¿Qué chico no sueña con vestir la camiseta de su país, no? Era mi oportunidad. No solo de jugar en la selección, sino de entrenarme con los mejores de mi edad, competir con ellos y compararme cara a cara. Después de unas tres semanas de entrenamientos durísimos, finalmente quedé entre los 12 que iban a competir en el Sudamericano de Vitoria, Brasil. Gran gran momento para este pibito bahiense que hasta hacía un par de años quedaba afuera de las selecciones locales en su ciudad.

Todos estábamos muy entusiasmados de estar ahí aunque varios ya habían jugado en la selección en categorías menores. ¡Pero yo no! Yo estaba enloquecido. Cuando nos dieron las habitaciones apenas llegados al hotel, me en con la encontré con la novedad de que me había tocado de compañero con Luis Scola. Él tenía 16, yo 19. A esa edad la diferencia es muy notable, pero ya pintaba para crack. De hecho, ya era conocido y, si no me equivoco, había sido contratado por el TAU Vitoria por 10 años. Creo que desde los 12 ya se sabía que iba a ser crack. Era un nene, pero estaba contento de conocerlo y de compartir tiempo juntos.

Hablamos bastante por aquellos días, no recuerdo de qué, pero no viene al caso. La cuestión es que antes del debut, si no recuerdo mal contra Venezuela, le pedí por favor al jefe de equipo que nos sacara una foto antes del partido. Una foto inocente, cargada de ilusión y satisfacción por estar cumpliendo un sueño: el de ponerse esa camiseta en un partido oficial.

Un montón de cosas pasaron desde ese día, entre ellas, un montón de partidos, oros, platas, bronces y también frustraciones. ¡Es que pasaron 20 años! El pibito ese que decían iba a ser crack ya a los 12, definitivamente lo fue. Lo es aún, sin dudas. Lleva un montón de partidos y puntos en la selección, más que nunca nadie en nuestra historia. Ese abrazo con los años se repitió un montón de veces más. Incluso hoy antes del entrenamiento. Quería que lo vieran.

20 años jugando juntos. ¡Qué lo parió! diría Mendieta…

20 años no es nada. Ginobili Scola

Foto de hace 20 años, junto a la recreada esta mañana en el CeNARD antes de entrenarnos.

 

Bonus

Mirá el cambio moviendo la barrita de un lado al otro.


Http iframes are not shown in https pages in many major browsers. Please read this post for details.